miércoles, 4 de septiembre de 2013

¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!

A Cris Rubio, por ser una constante motivación.


Siempre he pensado que el año empieza en septiembre, nunca me ha dado la sensación de que enero tenga más importancia que septiembre. Si quitamos la parte religiosa, a la que cada uno le puede dar mayor o menor valor.

Septiembre: el mes del nuevo curso cuando íbamos al cole. Para mí era un cambio de vida.  El cambio de vida que puede ser para un niño. Pero vaya, que se me ha quedado a mí lo de septiembre.

Acaba de empezar el mes que nos ocupa, con el pertinente análisis por mi parte de lo que espero para este año. Empieza la retahíla: laboralmente tengo que hacer más esto o menos esto otro, tengo que dejar de fumar, hacer más deporte, me voy a apuntar a clases para estudiar otro idioma, tengo que leer más en inglés, voy a ir a intercambio de conversación, perder un par de kilitos, cuidar más mi alimentación, bla bla bla bla…
En mi defensa, y porque está bien “echarse flores” y reconocer méritos propios, he de decir que ha habido años que he conseguido hacer algunas de esas cositas que me había propuesto en mi comienzo de año particular.

Pero esta vez va a ser distinto. Voy a pedir para este año otra cosa. Otra cosa de la que hablé con mi tata Cris hace ya un tiempo. Basta de pedir no fumar, cuidarse más, comer mejor, hacer más deporte, trabajar más, decir más “te quiero” a los míos y todas estas cosas que empiezan fuertemente y acaban, muchas de ellas, en el baúl de los recuerdos olvidados.

Estábamos ella y yo un día, esta vez sí, a final de año, enfrascadas en una de nuestras buenas conversaciones, esas que se echan de menos cuando no se tienen. Esas que nos gustan a nosotras y que siempre acaban con un “te quiero tata”. De las buenas.

Y Cris, mujer inteligente y gustadora de hacer pensar a la gente, me propuso valorar qué pediríamos para el futuro. Tras un ratito de opinar, discutir y valorar que era lo más importante, creo que ella dio con la clave de la cuestión:

-“He decidido que, para este año, voy a pedir una única cosa: CONSTANCIA”.


¡Y vaya cosa que pides, amiguita!. Pides la clave de todo, pides tener la fuerza suficiente para no caer, para no cejar en el empeño, pides ese trabajo que hace que algo funcione, pides pasión, ilusión, amor… porque sin ello no hay constancia. ¡Qué arma y qué gran cualidad personal ser constante! Entre las personas que triunfan, hay tantos y tantos “constantes”… personas que aun sabiendo que algo era complicado, creyeron firmemente que con trabajo y tesón se podía lograr. Pero querida amiga, con tu permiso, aparte de robarte la constancia para mi particular nuevo año, voy a aderezarla un poco con otra cosa, con MOTIVACIÓN. No perder nunca la motivación para seguir en esa constancia. 

Diana
@reimaginatec

jueves, 27 de junio de 2013

CUANDO TU PAREJA ES TU HIJO/A


 A tí.


En un primer momento este post se iba a llamar: “Tener una pareja o tener un hijo/a”, pero parecía que se trataba de poner al lector ante la disyuntiva de elegir si una cosa  o la otra. Y de esto no va la cosa.

Seguro que todos tenemos alrededor un ejemplo de esto que quiero comentar, o incluso somos nosotros mismos.
Este tema se me empezó a pasar por la cabeza, cuando hace unos años, leí “Las mujeres que aman demasiado” de Robin Norwood, trata sobre los efectos que causa tener parejas con dependencias, pero no los efectos sobre los dependientes, sino sobre las parejas que acompañan a estas personas. Creo que esto podríamos llevarlo a otro nivel, no tan relacionado con las toxicomanías.

Hay parejas que están compuestas por un padre/madre y un hijo/a, es decir, a veces un chico se empareja con una chica que tiene papel de hija; una mujer dependiente, que necesita consejo todo el rato, que necesita ser cuidada, saber que alguien fuerte y “que sabe” está ahí para guiar su camino. La pregunta es: ¿quién es este padre o madre? ¿por qué realiza esta función?

Vamos a centrarnos en esta figura, en la persona que ejerce de progenitor ¿qué le lleva a necesitar este papel? Creo que podríamos enfocarlo a la necesidad de sentirse imprescindible, o repitiendo el propio concepto “la necesidad de sentirse necesario”.
Este tipo de personas, sólo entienden la pareja cuando ésta, necesita constantemente del otro, si esto no se da, no se sienten necesarios, queridos, ni valorados. Se sienten fácilmente reemplazables.

Recuerdo el caso de Ignacio, un chico fantástico que empezó a salir con una chica con unos problemas personales de gran envergadura, Esther iba a terapia debido a una familia desestructurada por la desgracia y su terapia iba acompañada de medicación, Ignacio hacia de padre de Esther, apuntaba sus horas “de pastilla”, sus citas con el terapeuta, gestionaba sus bajones, apaciguaba sus alegrías y era muy común escucharle decir:

-       “Estheeeeeeeer que eso no te convine…”

El comentario, no es dañino en si mismo. El problema de este comentario era que lo hacía, incluso, cuando ella estaba disfrutando de algo.

Pero hubo un día  en el que Esther empezó a mejorar, dejó de tomar medicación, de ir a terapia, consiguió la paz y la estabilidad ansiada. E Ignacio ya no le servía, él no hacía más que recordarle sus malos años, su abismo. Incluso de vez en cuando le escuchaba decir: “aún no cantes victoria, que lo has pasado muy mal…” Esther comenzó a sentir que con Ignacio y su anclaje en el pasado no podría evolucionar.
Así que le dejó. Y se buscó a otro, otro que no le recordaba esos años, años de aprendizaje pero duros, si, y olvidables. Ignacio había sido un salvador, pero ya no le necesitaba. ¿Y él? Él no entendía nada… con todo lo que había hecho por ella… ¿cómo Esther no se daba cuenta de que él era necesario? ¿así le agradecía todo su esfuerzo?
“¡Quiere evolucionar! ¡Conmigo ha evolucionado! ¿no podemos seguir evolucionando? Ya se dará cuenta, cuando recaiga, de que YO era su seguridad…”

¿Es Esther una egoísta? Él ya no le sirve… No lo creo. Simplemente necesitaba pasar por un proceso e Ignacio realizó el papel perfecto…  Un papel por cierto, que nadie le obligó a tomar y que adoptó gustoso por su “necesidad de ser necesario”.
Eso sí, si hablamos de amor de calidad, es otro tema.

lunes, 8 de abril de 2013

¿Put- estrés o gracias estrés?

A Miriam y Pilar, por inspirarme

Últimamente estoy atravesando una temporada bastante estresante debido, como
muchos saben, a un proyecto personal que me traigo entre manos. Ya sabemos lo
que ello implica: acostarse tardísimo, levantarse demasiado pronto o incluso en
medio de la noche, no desconectar, poner en una balanza lo que te estás jugando,
controlarlo todo, perder cosas positivas de tu rutina, etc. Sé que es una temporada
porque en cuanto esto esté “en el aire”, espero que las aguas vuelvan a su cauce.

El otro día iba por la calle y, cómo no, iba pensando en mi proyecto. Es algo que
está ocupando el 95% de mi cabeza y tiempo (pido perdón a mi familia y amigos
por mi falta de dedicación) y noté un pinchacito en mi codo izquierdo. Advierto
que no soy muy hipocondríaca, pero recordé, hace unos años, cómo a mi padre,
que empezó con un dolor en la muñeca y que tres días más tarde subió al hombro,
le derivó en una angina de pecho. Así que me paré en seco:

- Ostras, ¿qué es esto?

Claramente no me estaba “pegando ningún mal” pero a mí, que me gusta escuchar
el cuerpo, me hizo pensar. Y para colmo, quedo con Miriam, psicóloga humanista y
experta en estos temas, que me ratifica algo de lo que yo ya estoy convencida hace
muchos años: El cuerpo habla. Mi encuentro con Miriam: otro globo sonda.
¿A qué estrés me estoy sometiendo?, ¿dónde pongo el límite?, ¿tengo que decir
“hasta aquí he llegado”?, ¿Qué hago para pararlo?.

Y llevo pensando unos cuantos días. El otro día decidí cambiar la forma de mirarlo.
Me he replanteado la pregunta: ¿qué estoy aprendiendo de mí en esta situación?,
¿me gusta lo que veo?.
Y bueno, evidentemente, el estrés no me gusta, pero sí que estoy viendo cositas de
mí que me están sorprendiendo para bien. Me he dado cuenta de cómo en otros
trabajos no me habían motivado suficientemente bien, ya que ahora que estoy
motivada al 1000%, lo doy todo; estoy proactiva al máximo, alerta, con mis cinco
sentidos a pleno rendimiento. Y durante una temporada me sentí mal, sentía que
no era muy válida trabajando, que no me “autosacaba” partido y que no daba ni el
50% de lo que podía llegar a dar. Cierto es que la motivación es interna, pero estoy
viviendo en primera persona la importancia de sentirse parte de un proyecto, de
vivirlo, del lenguaje positivo y, por qué no, de la automotivación desde la música y
el arte. Tendré esto muy presente.

Y de la música quería yo hablar, hoy hablando con la maestra Pilar ha dicho algo
que me ha llegado… “necesitas ser consciente de tu ritmo, para no perderte la
música”. Y eso voy a hacer, tomar consciencia.



Diana

martes, 8 de enero de 2013

Envidia cochina

A Alberto, por ser un "fashionista".


Como mucha gente de mi entorno ya sabe, me gusta la moda, me gusta ver revistas e informarme de nuevas tendencias. Es por ello, por lo que hace un tiempo, dí con, lo que yo llamo, "webs de looks", donde chicas anónimas cuelgan sus estilismos diarios para compartir sus gustos. Desde ahí me di cuenta de que había blogs personales donde las bloggers, prácticamente, actualizan lo que va ocurriendo en su vida. Algunos blogs, cierto es que cuentan, para mi gusto, demasiado. Otros blogs son puramente anuncios de marcas. Es decir, las marcas detectan que una blogger tiene muchas visitas y le mandan ropa, cremas, etc., con la esperanza de que la blogger decida sacarlo en su página. También hay marcas que, directamente, pagan una pasta por un post promocional.

Investigando, investigando y de la manera más tonta, di con un blog donde "dan bastante cera" a las bloggers, http://mdellorto.blogspot.com.es/ . Este blog, trata de no ser tan condescendiente con las bloggers de moda y con los comentarios que otra gente les dedica. Normalmente cuando una blogger cuelga un look, o lo que ahora se llaman "outfits", las personas que les comentan ponen comentarios extremadamente positivos pero, me consta, que muchas, primero los filtran y sólo publican los positivos.

En este blog antiblogger, critican, muchas veces desde el humor, a estas famosas bloggers. Los posts que cuelga la administradora del blog, Marcela, suelen estar fundamentados,;como uno en que hablan de las irregularidades en concursos y sorteos, que se producen en muchos blogs. Si uno le dedica un poco de atención, verá que estas irregularidades son reales, y critican también, muchas veces, el fanfarroneo que existe a la hora de ser la más moderna, llevando ciertas marcas de moda, que también en bastantes ocasiones, las bloggers, al no verse la marca de la pieza en cuestión, dicen que es de una marca y en otro post  aparece el mismo reloj, diciendo que es de otra marca. Como si los relojes mutasen.

Cuando EB WTF (http://mdellorto.blogspot.com.es/) cuelga un post, empieza el goteo de comentarios sobre este post. Cierto es, que algunas veces, hay personas que se pasan en sus palabras, llegando a usar términos despectivos y que denotan odio, pero normalmente, suelen ser más tranquilos y sobre cosas que, de manera objetiva, pueden ser criticables. Por ejemplo, se dieron cuenta de las traducciones inglesas de una blogger española y empezaron a llover comentarios, en este momento, servidora, que lo está leyendo, piensa: "hombre, cualquiera puede equivocarse haciendo una traducción en un idioma que no es el materno", pero la realidad es que, cuando enlazas en la famosa traducción, te encuentras lo siguiente:

- "Hola chicas, ¿cómo lleváis el puente?"

Y la traducción de la blogger es:

- "Hi girls, How do you carry the bridge?"

La verdad es que la sonrisa, cuando lo lees, es inevitable. Además, claramente, las bloggers criticadas, están al día de este blog "anti-ellas" porque al día siguiente del descubrimiento de la traducción, ésta, ya no existía. Ahora “las criticadas” andarán más pendientes, porque están votando lo que las creadoras llaman "WTF awards", donde existen distintas categorías, algunas he de reconocer, muy punzantes.
De vez en cuando, algún comentario, acusa a las personas que participan de envidiosas. Es ahí donde hay discrepancia y se monta "el lío". Y bueno, aparte de que el blog antibloggers, suele reconocer cuando existe un buen blog, las críticas de la escritora, no son insultos ni ofensas y ellas mismas, suelen moderar cuando alguien "se pasa". Ellas, o las propias lectoras, cuando detectan un tono, que no les gusta, en sus letras.
¿Qué es la envidia? ¿existe en estos comentarios la envidia?, cuando se tiene una buena opinión ¿no existe la envidia? y cuando criticas ¿es que mueres por ella? ¿no es, cuanto menos, reseñable que si una tiene un blog y decide traducir a otro idioma lo haga bien? ¿significa que cuando "haces el chiste" de algo tienes envidia de ese algo? ¿envidia de no saber inglés? ¿significa que cuando no te gusta algo y lo manifiestas, es que lo quieres tener? Creo que existe una gran diferencia entre una crítica u otra. Si alguien hace chistecitos en clave de humor, sin insultar, sin entrar en cosas personales, no veo el motivo por el que haya que tachar, al que emite la crítica de envidioso
Obviamente, no me gustan los insultos, no me gusta "hacer sangre" con personas, pero también es cierto, que cuando uno decide crear un blog, contando su vida, que en muchos casos es "súper personal", se está exponiendo, se está jugando que le reconozcan por la calle, que sepan cosas íntimas y que de una manera u otra, tengas que tener más cuidado. Esto es como el famoso Facebook, en el momento que cuelgas una foto, estás cediendo tus derechos. Cuando uno cuelga parte de su vida en la web tiene q estar preparada/o para que le digan guapa/o pero también para que le llamen feo, porque todos sabemos, que no se puede gustar a todo el mundo. Y ahí está la gracia.
Yo no hubiese descubierto a muchas bloggers si no llego a verlo en este blog, por lo que, cuando enlazo, estoy fomentando las visitas al blog de la criticada y San Google lo detecta. Y esto beneficia al blog. Y ¿qué busca una blogger que expone su cara y su vida? ¿no es acaso visitas? ¿ser una "it girl"? ¿una "celebrity" de la moda? ¿que la reconozcan por la calle? ¿promocionar una marca?
Así que al final, cuando una blogger de moda sale criticada en "EB WTF", lo que si me queda claro que está consiguiendo son visitas, y éste es el verdadero fin de un blog. ¿No?


Diana