miércoles, 1 de agosto de 2012

RENOVARSE O MORIR


A Miguel y a todos los migueles...


Últimamente, con esto de la crisis, encontramos a muchas personas de 45 a 55 años en el paro. Están literalmente acojonadas porque, si ya resulta complicado encontrar un trabajo, a determinadas edades cuesta aún más.

Con 48 ó 50 años una persona con trayectoria laboral, se encuentra en un momento estupendo, es un profesional, sabe mucho de lo suyo, tiene contactos (networking que se llama ahora), conoce el mercado, la competencia y mil cosas más que ni siquiera él/ella es consciente de que sabe. Sobre el papel, es un activo increíble para cualquier compañía.  Sobre el papel.

La realidad es otra, con 50 años, para muchas cosas eres mayor. El otro día, estuve hablando con un hombre de esta edad, que desgraciadamente se veía en el paro. Le había pagado el despido pero en el paro. Su bolsillo no estaba minado, un buen finiquito y punto. La empresa había quedado bien con él. Lo que si estaba minado era su auto-confianza:

-       “Joder Diana, ¿qué hago yo sin hacer nada? ¿estoy ya obligado a las vacaciones indefinidas? ¿me hago “viejo” en un par de semanas?.
-       Pero tú no eres viejo Miguel…
-       Ya, no me siento así, pero es como si me tuviese que sentir así… ahora por las mañanas ¿qué hago? ¿me voy al parque? A mi me gusta la vida laboral, a mi, lo que me gusta es producir. Yo soy un tío productivo.
-       ¿Y buscar otro curro? – pregunté-.
-       Pues en eso estoy, pero la edad me mata, soy joven para jubilarme, ¡jubilarme!  Cómo suena eso Dios… ¡y mayor para trabajar! ¡mayor! ¡y aún me quedan 15 estupendos y productivos años de vida laboral! Además he hecho una prueba, he mandado currículos sin fecha de nacimiento… a ver qué pasaba… y en cuanto me han visto… ¡te puedes imaginar!
-       ¿Algo por tu cuenta? ¿invertir tu dinero en algo tuyo?
-       Eso estaba pensando, ya lo he hablado con mis hijos, además uno de ellos también está en el paro,  montar algo, ahora tengo que pensar qué es ese algo…

Y en esas estamos, no sólo gente joven está sin trabajo, también gente en edad intermedia…

Una vez, cuando vivía en Hong Kong, conocí a una japonesa, Nomi, que tocaba los timbales, había dejado Japón para extender sus clases y su arte por otros sitios, y ahora le tocaba Hong Kong. Compartimos un café. Nuestra conversación se centró en la vocación hacia algo. Me pareció cuanto menos, curioso, su trabajo, cómo lo había decidido y qué le había impulsado. Me hizo una pregunta:

-       ¿Qué se te daba fenomenal cuando eras una niña? ¿tienes la respuesta? Pues yo creo, firmemente, que esa es tu vocación.

Y ahora ¿qué te parece Miguel, si piensas en qué eras genuinamente bueno cuando eras pequeño? ¿podríamos empezar por ahí?

Diana

martes, 17 de julio de 2012

RELACIONES TÓXICAS: ESTOY ENGANCHADO/A


María es una tía muy interesante, tiene una gran conversación, buena cultura y es encantadora, es una mujer muy completa. Siempre está cuando la necesitas y siempre la encuentras con una gran sonrisa. Tiene una familia normal, son tres hermanos, de los cuales ella es la mediana,  y un buen puesto de trabajo, un trabajo con responsabilidad, tiene un equipo de cinco personas a su cargo. Además es atractiva y estilosa, un caramelo para cualquiera. Es ese tipo de mujer que a más de uno le encantaría encontrar y a más de una nos gusta tener como amiga.

María sufre, y  sufre mucho. Siempre se encuentra con el tipo de hombre que ella viene a llamar “desalmados”, siempre anda incompleta en lo que a pareja se refiere. Lucha, lucha y lucha y además es ella la abandonada. Con su última relación, finiquitada hace más de seis meses lo ha dado todo, lo intentó todo, puso todo y un poco más de su parte, para que aquello funcionase. Ahora de él no sabe nada. Dicen las malas lenguas, que anda con otra. A saber.
Cuando María piensa fríamente se da cuenta de que él no cubría ni un 30% de sus expectativas, no le hacía nada feliz, se sentía una “mendiga del amor”. Si se planteaba un futuro con él, no era una visualización clara e incluso se veía a sí misma tremendamente infeliz. Sus valores no eran,  probablemente 6 meses más tarde no son, los que María necesita.  Ella cree saber lo que necesita, alquien comprometido, respetuoso, que valore su persona, que ella valore. Alguien que le dé amor “gratis”.
María no necesita rogar, no necesita sentir que pide amor a gritos, no necesita suplicar un “quiéreme”. No quiere una relación “descafeinada” a largo plazo.

En esta última relación, no ha sido en la que ha sufrido el peor detalle, hace dos años recuerda que otro sujeto, con el que se había estado viendo un par de meses, desapareció.  Se lo tragó la tierra. Como si se hubiese muerto. La nada.

Unos mesecitos se pasó, la pobre María, pensando que había ocurrido, en qué había fallado… pero: “¡qué carajo! ¡este tampoco me llenaba!”. Hasta que el desaparecido regresó, vino a hacer lo que sus amigas llamaban “un revival”. Quizá en el “revival” sí que iba a cumplir sus expectativas, quizá en esos meses, el sujeto, se había dado un golpe en la cabeza y se había transformado en otra persona. Tampoco funcionó. Fue dar pasos atrás. Más de lo mismo.

María, tiene un buen amigo. Se llama Antonio, un gran hombre, un hombre profundo, nada simple. Un hombre con quien tomar un café resulta maravilloso, un hombre que habla con sus manos. A Antonio, le pasa exactamente lo mismo con las mujeres. “Es inexplicable”, piensa María. “Ojalá el mundo estuviese lleno de mi amigo Antonio, las mujeres tendríamos menos problemas”.

¿Qué ocurre con María? ¿Y con Antonio? ¿qué sucede para que siempre se encuentre con “desalmados”? ¿por qué comienza una historia sabiendo que no tiene futuro? Me pregunto si María empezaría algo con alguien sabiendo que, este sí, puede ser la persona de su vida… o por el contrario se haría autosabotaje.  Entonces ¿qué es? ¿miedo al éxito?

Y no sólo esto, ¿qué ocurre para que se produzca este apego? ¿por qué existe el enganche cuando no existe el enamoramiento? Resulta, cuanto menos,  curioso saber el motivo que nos lleva a pensar hasta reventar en una relación que no funcionaba, en una situación que nos conduce a la infelicidad y en una persona que visto de manera objetiva, no colma nuestras expectativas. Quizá a otras personas si, pero a nosotros, que somos quienes importamos en esto, no. No hablamos de ser buena o mala persona sino de que su manera de querer, no me sirve, a mí no me sirve. Y si no me sirve ¿a qué espero?

martes, 26 de junio de 2012

Yo, de mayor, quiero ser Rocío.

Ya está suficientemente dedicado...





He conocido a una persona que me tiene entusiasmada, sé que es empezar de una manera fuerte este escrito, pero es la manera más real y fidedigna de nombrar lo que pienso. Se llama Rocío Bracero, es periodista, y este es su enlace: www.rociobracero.com ; como se puede ver,  pese a su juventud, tiene una dilatada experiencia en televisión.
Pero… esto no es lo más destacable de ella. La tía es una máquina. Tuvo una gran idea y la ha puesto en marcha, cree en esta idea (y en ella misma) y destina toda su energía a que esto salga adelante.
Sus colaboradores, entre los que tengo el gusto de encontrarme, estamos puntualmente informados de lo que ocurre con TVEscuela Onlyframe www.tvescuela.com.
Nos anima y emplea frases como: “pienso sacar este barco a flote para que todos hagamos grandes cruceros en él”.
Cuando habla de su proyecto se le llena la cara de luz, sonríe, se entusiasma y con ello te involucra, cuando escuchas sus comentarios piensas:  “¿cómo no voy a participar de esto?”. No hacerlo resulta, prácticamente, una tarea imposible.

En coaching hablamos mucho de liderazgo, cosa que creo que debería de empezar a cambiar, el término está muy manido; ¿no sería mejor  fijarnos en estas personas que tenemos tan cerca y empaparnos de su torrente de fuerza y creatividad?, ¿no es mejor un ejemplo real?
La tía, además de creer en ella misma y en quienes ha decidido rodearse, es pura acción, se le han ocurrido un montón de cosas y no las cuestiona. Mi sensación es que su lema es: “¿se puede?, entonces ¿a qué esperas para hacerlo?”. Y va y lo hace: web, blog, evento, Twitter, Facebook, publicidad directa en la universidad, camisetas corporativas incluidas, etc. Y lo que queda…

¿Cuántas cualidades de un buen líder podemos observar en el comportamiento de Rocío Bracero? Yo, personalmente, unas cuantas:

-       Profesionalidad.
-       Entusiasmo.
-       Fe.
-       Capacidad de decisión.
-       Reconocimiento hacia los suyos.
-       Acción.
-       Trabajo
-        e ILUSIÓN

Me pregunto cuántos jefes de equipo no pagarían por tener estas cualidades y me pregunto con más fuerza, cuántos empleados no desearían tener un jefe de equipo así. O incluso, cuántos directores generales sueñan con modelos así, tanto para jefes de equipo como para los integrantes de dichos equipos.
¿Necesitamos seguir observando modelos que no conocemos o modelos que leemos en los libros? ¿no conocemos personas así?

Si reflexionamos seguro que todos tenemos a alguien así cerca, un amigo, una pareja, una madre o padre… ¡Disfrutemos de los líderes reales y que están en casa!


Diana

domingo, 17 de junio de 2012

Características para ser líder de tu vida (aunque no tengas gente a tu cargo)

A  I.E,  que aunque no tiene nada que ver con el tema del que hablamos, me ha inspirado.


A veces, en los cursos que doy, cuando les hablo de liderazgo, se quedan perplejos.

-          “Yo no tengo que ser un líder, no tengo gente a mi cargo, yo trabajo solo, mi tarea es mi tarea, no necesito nada más”.

La gente, a menudo, cree que sólo pueden ser líderes las personas que tienen equipos a su cargo. Cuando lanzo esta pregunta me han llegado a decir, incluso, que es “a partir de dos personas”, cuando uno lidera. Si no es así, no se puede ser líder. No está en la definición.

¿No puede ser uno líder de su propia vida?, ¿no es ya, de por sí, un liderato de GRAN NIVEL?, ¿creemos que es tarea fácil? Yo, personalmente, considero que es un trabajo que se tarda años en dominar y que incluso puede que nunca llegue a ser perfecto.

¿Qué podemos hacer?

-          Transmite confianza: sin confianza no se puede vivir; confiamos en que cuando cogemos un avión llegará a su destino, confiamos en un restaurante y la calidad de su comida cuando nos sentamos a comer. La confianza es energía.  Proporciona seguridad, optimismo, bienestar, alegría. La confianza da fortaleza y felicidad para vivir. Es lo que diferencia a un amigo de un no amigo. Los amigos están ahí “a las buenas y a las malas”, cuentas con ellos, les haces partícipes de tus alegrías y miserias. Plantéate ser un árbol de confianza para los tuyos, dales energía, hazles libres de poder contar contigo.

-          Escucha: pero escucha con todo el cuerpo, escucha con los cinco sentidos, fíjate en lo que esa persona te está contando, en cómo impacta en su cuerpo su relato; ¿transmite felicidad?, ¿vibra? O por el contrario ¿parece tener miedo?, ¿se le ve convencido? Escucha sin pensar en ti, en tu historia, escucha al otro y no escuches el murmullo que hay en tu cabeza cuando alguien te está hablando.

-          Motiva: trata de animar a los tuyos, cree en sus proyectos y no seas la piedra del camino, cree en ellos y se verán más capaces de hacer lo que se propongan. Aliéntales, no dejes que abandonen a la primera de cambio.
-          No prejuzgues: no hables de alguien sin saber su verdadera historia, sin saber lo que le llevó a hacer determinada cosa o acción. No pienses: “yo nunca lo haría” porque la realidad es que no lo sabes.

-          Empatiza: trata de entender los sentimientos del otro, no los banalices o les quites importancia, ponte en sus zapatos, intenta averiguar cómo puede sentirse, qué le mueve y qué le hace llorar. No preguntes porqué, simplemente acompaña y comprende.

-          Se curioso: aprende, ponte metas, no pienses que es tarde, que no tienes edad, que se te pasó el arroz. Si algo te interesa métete en ello, investiga, lee, curiosea. Te hará sentirte ágil y vivo, te hará sentir mentalmente activo. Serás capaz de todo y no verás barreras.


¿No es un trabajo más que suficiente?



Diana

sábado, 19 de mayo de 2012

Ockham no se equivoca y Murphy toca las...

A Cris Rubio, por llevar muchos años dejando volar su cabeza conmigo.

  Estaba yo leyendo el blog de La Cama de Pandora, cuando al ver un título de uno de sus post, me acordé de un episodio en mi antigua casa, con una de mis amigas. Estábamos hablando de relaciones entre hombres y mujeres.
 El eterno tema.
 - Yo creo Irene, que complicamos mucho las relaciones, dije yo.

- Ya.  Fíjate en Ana, es que excusa a este tío por absolutamente todos sus comportamientos, continué.
- Desde luego si a mi me hiciese algo así, le iban a dar mucho… -comentó ella, que es una mujer que tiene las cosas muy claras-.
- Yo también, es que el tema este de las excusas, no es algo que sea creíble. Si alguien no me devuelve un mensaje es porque directamente no tiene interés, no es porque haya perdido el móvil, o se lo hayan robado, o no le entró en la bandeja de mensajes, o qué se yo… ¿no sería más fácil decir: mira Juan/Juanita, es que esto no me convence, no me interesa, no le veo más futuro? Yo creo que si, ¿no?.
- Incluso aun más claro –añadió Irene- yo podría decir: no quiero que nuestra relación vaya más allá de ir a cenar o quedar una vez a la semana. Nos dejamos de historias. Es mucho más fácil.

En cambio, por algún motivo, no lo hacemos así. Hoy hablando con mi eterna Cris, hemos vuelto a sacar la misma conclusión; cuando uno está enamorado, enchochado, encoñado o directamente idiotizado, no diría yo que no ve más allá de sus narices, sino que es capaz de ver hasta el peñón de Gibraltar desde Bilbao.
Me explico con un caso muy real. Mensaje de Juan a María, en contestación a un mensaje que ella manda inicialmente:

 - “Hola guapa! Q tal?spero q bien,yo hasta arriba de curro, a ver si nos vemos 1 día y tomamos algo.1bso."

 Si María esta enamorada o espera algo más de Juan la clave de este mensaje será: 1bso. Porque podría haber dicho “besos” que es mucho más impersonal, cuando uno dice un beso, es otra cosa, es más de implicación emocional. María tendrá esta conversación, con más de una amiga, y juntas, analizarán y escudriñarán hasta el último detalle del mensaje. Repito María está enamorada. Ve más allá de lo que pone, que realmente es un puro mensaje de cortesía.

Mensaje de María a Juan, ante una propuesta de cena:

- “no sé, esta semana ando muy liada, tng la familia akí y ando como loca. A ver la semana q viene. Hablamos, 1bso”

Juan, que claramente está interesado, entiende que desde el lunes que ella contestó con este mensaje, en los siguientes 6 días ella no tiene ni 10 minutos para tomar un café. Ella está las 24h del día con su madre, padre y hermanos.
 Por ello decidimos crear aquella misma tarde un grupo: "La navaja de Ockham". Este principio dice que ante dos teorías en igualdad de condiciones, la teoría más sencilla es, probablemente, la más correcta. Pues esto es aplicable al amor, es decir:
- Si una cita no te llama, no es porque se le estropeó el móvil cuando dejó la ventana abierta mientras metía el coche al túnel de lavado, lo más probable es que no le intereses lo suficiente.
- Si alguien pone beso o besos, no es que trate de mandarte un mensaje oculto, sino que tiene esa costumbre.
- Si alguien te llama para quedar, es porque si le interesas.
- Si alguien no está seguro de empezar una nueva relación contigo porque ha dejado otra relación, porque no quiere comprometerse, o porque simplemente “no es el momento”, vuelve a ser que no le interesas lo suficiente.

Así que ahora me acuerdo de una amiga, que hace años, cada vez que hablábamos de una pareja rota y nos preguntábamos: ¿por qué lo habrán dejado? Ella, que era muy lista siempre decía: “pues por lo de siempre y casi por lo único que se deja una relación: porque no se quieren lo suficiente”.

¡Arriba la navaja de Ockham emocional!

Diana

lunes, 7 de mayo de 2012

Sexo fácil: la MEGA campaña!

Para triunfar en la red, usted tiene que hablar de sexo; sí, sí, como lo ha leído. Evidentemente, lo que escriba, tendrá muchísimo peso a la hora de la continuidad por parte de sus lectores pero, esto del sexo, para que a usted lo encuentren en la red, es mano de santo. Resulta que yo, que no soy muy “apañada” con el tema tecnológico e “internístico”, que siempre estoy dando la chapa a mi pobre Manel para que me solucione los “embolados” que me auto-monto, he aprendido mucho con lo que vendría a denominar la “parte de atrás del blog” o el back up, por usar términos más profesionales. Todos los que tengan blog sabrán que hay una fantástica pestañita que te va informando de todo lo que ocurre en tu blog: la gente que te lee, por dónde han accedido al blog, países, etc. Por empezar a dar datos, he de comentar que el artículo de “El mundo es para los culos prietos” obtuvo una media de 150 lectura por hora, durante sus 3 primeras horas de “vida”; después se ha ido manteniendo con cifras más bajitas, pero ahí está, implacable. Al principio pensé: “claro, es que mi gente de Facebook, leerá lo de los culos y, obviamente, pensarán con curiosidad”, pero resulta que hay un número de lectores, que tras investigar lo del back up, entran por otro motivo. Y el motivo es que he dado con dos palabras que tienen un montón de búsqueda en la red: CULO PRIETO. También conozco un dato buenísimo, y es el país que más ha tecleado eso. Me reservo. El lunes pasado 63 personas en 2 horas leyeron este artículo, de las cuales 59 entraron en él porque anteriormente habían puesto en el buscador esas dos palabras juntas. Por lo que, si queremos vender cualquier cosa, lo mejor que podemos hacer es poner algo con connotaciones sexuales o directamente sexual. De hecho, me comentaron el domingo, que hay un cartel camino de Majadahonda en el que pone la palabra SEXO y después, en letra pequeña, la empresa. Sería fantástico poder contar las miradas que atrae. ¿Somos demasiado simples? ¿estamos demasiado salidos? ¿sólo el sexo, la violencia y el morbo nos mueven? También es cierto que hay otro motivo: nos gusta mirar. Lo hablaba el otro día con una compañera sobre los blogs de moda. Hay blogueras de moda que publican artículos interesantísimos sobre tendencias, arte, etc... y, casualidades de la vida, las que más éxito tienen son las que única y exclusivamente colocan fotos de sí mismas con sus modelos y "haciendo posturitas". En resumen, leemos poco. Y tampoco me olvido del poder de los “tacos”. Recuerdo, hace años, cuando estaba en COU o ya en la universidad, que se puso de moda el grupo aquel mexicano llamado Molotov. Tenían una canción que decía: “dame, dame, dame , dame todo el power, para que te demos en la madre…” y seguía la letra, de la cual el 80% de la gente no tenía ni puñetera idea de lo que decía. Había un momento de dicha canción que era: “Viva México cabrones!!!!!” pues esta frase era La Única. Lo pongo en mayúsculas porque era lo único con lo que, el 20% se había quedado: el taco. Así que veremos que ha ocurrido con el anterior post, donde empleé la palabra “putear”, ya que, cuando comenté el título con Antonio F. (él es el de los embolados literarios), me animó más de lo que yo ya estaba, a poner como encabezamiento. Y de mientras, veamos qué ocurre con éste. Diana

martes, 17 de abril de 2012

7 pasos para putear a tus nuevos empleados

Últimamente, veo bastantes buenas prácticas en buenas empresas para conseguir que tus empleados se vayan a otras compañías, en muchas ocasiones de la competencia. En un par de semanas he captado siete:


1. Dile a la gente nueva que vaya entrando que: “tras los seis meses de prueba aquí no se queda ni el apuntador”. Si tu objetivo como empresario es que los nuevos fichajes no se esfuercen y no pongan de su parte para conseguir resultados, esto es maravilloso. Tras los consabidos 6 meses, no habrán logrado ni el 50% de su objetivo y, es más, no tendrás que decirles que no les renuevas, porque claramente ya lo saben, e incluso a los nuevos que sigan entrando, estos anteriores, les irán avisando.


2. Manda semanalmente “rankings”, a toda la compañía, con los siguientes datos
- el equipo que menos ha vendido.
- dentro del equipo, la persona que menos ha vendido y, sobre todo, no olvides este dato: su nombre debe de ir sombreado en rojo.


3. Estos datos debes de colocarlos en pizarras, que OBLIGATORIAMENTE, tienen que estar visibles desde sus sillas para que tengan bien claro quiénes son los malos y sobre quién planea la sombra del cuchillo incluso antes de que se acabe el famoso plazo de los 6 meses.


4. A los que tengan buenos números no les felicites; de hecho, si en estos rankings puedes dejar los primeros números con unos asteriscos de color verde, mejor.


5. Manda a los nuevos que vayan vestidos de forma distinta a los indefinidos, colócalos en otros sitios. En resumen, marca bien la diferencia entre los afortunados, que hace años consiguieron quedarse en la empresa, y los recién llegados.


6. Cuando necesites a otros empleados nuevos por 6 meses y coincida con la finalización de contrato de los anteriores, no renueves a éstos. Gasta el dinero a formar a nueva “carne fresca”.


7. Recuerda CONSTANTEMENTE a los nuevos qué es lo que no hacen bien. Ni se te ocurra decirles lo que se puede mejorar.


Con estas buenas prácticas tendrás a la gente súper desmotivada, echando currículums sin parar y no dando nada por la compañía.
Porque haciendo lo anterior es lo que buscaban, ¿no?


Diana.

PD: Todo parecido con la realidad, NO ES COINCIDENCIA.